Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com
Domingo, 21 Enero 2018 15:56

EL “SHUTDOWN” DE TRUMP y WALL STREET

Pues ya hemos llegado a este capítulo: El primer cierre del gobierno de la era Trump. Una cuestionable regulación, permite un juego político que los presidentes de este país procuran siempre esquivar, y lo han conseguido hasta la fecha siempre cuando tenían un Congreso con mayoría de su mismo partido. Pero aquí llegamos a un nuevo récord para Donald Trump: Es la primera vez en la historia, que un presidente republicano, teniendo mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso, no consigue eludir el cierre gubernamental o “shutdown”.

Gracias a que el “autocalificado genio” que tenemos en la Casa Blanca, tiene, -según dice el mismo-, entre sus habilidades, la de ser “gran negociador”. Nada que decir. La disfuncionalidad del partido republicano en el Congreso, -que controla ambas Cámaras-, y una Casa Blanca más cercana a un “reality show de tercera fila”, que a lo que ha sido hasta ahora esa institución, es la explicación para todo lo que ocurre.

Pero el juego como digo es puramente político, en algún momento, -más bien antes que después se enmendara-, y Wall Street, que conoce bien, “lo que hay”,  no se va a asustar en exceso. Todos los presidentes o casi todos los anteriores presidentes de este país han tenido su correspondiente o correspondientes, “shutdown”, que no han podido evitar por el juego político de sus  oposiciones. Siempre eso sí, como he comentado arriba, en casos en los que no contaban con mayoría de su partido en ambas Cámaras del Congreso. Tener un “shutdown” en estas condiciones, tiene delito. Quienes en algún momento han creído en las “habilidades negociadoras” de Trump, imagino que deben estar algo sorprendidos. Pero como digo el mercado aprovechara quizás para hacer cierta toma de beneficios, -si es que le conviene-, y cierta rotación entre sectores, pero poco mas. A no ser que el cierre se encone y no encuentre salida. Pero obviamente la responsabilidad de encontrar la salida a esto, es del Gobierno no de la oposición. Y un Gobierno con mayoría en ambas cámaras del Congreso, no debería tardar en encontrarla. 

Mientras tanto asistimos este fin de semana al cada vez mas cómico espectáculo del conglomerado mediático conservador, que intenta poner la “culpa” en los demócratas de cara a las próximas elecciones insistiendo en argumentos racistas y xenófobos que entusiasma oír a sus seguidores, como ese tuit que hizo ayer Trump diciendo que los “demócratas priorizan la inmigración ilegal al fondeo de nuestras tropas”. Demagogia barata y peligrosa. Porque si hay algo profundamente americano es la inmigración, y mas aun cuando se trata de defender a 800.000 “dreamers”, que son tan estadounidenses como el que mas. Y que someterlos a la ansiedad gratuita a la que los esta sometiendo esta Casa Blanca con la derogacion que hizo de la ley Obama, es además de cruel, una soberana estupidez, de la que la opinion publica pasara factura. No lo duden. Feliz Semana.

Domingo, 14 Enero 2018 17:26

LOS RÉCORDS DE WALL STREET

Hemos arrancado 2018 en los mercados neoyorquinos con récords en los principales índices, que nos llevan a 2003 para encontrar un comienzo de ano tan positivo. Por otro lado, y si nada se tuerce, en los primeros días del próximo mes de marzo, estos mercados llegarán a su noveno año “bull”. Hay en este punto aquí analistas que creen que no tardaremos en ver un cambio de dirección,  y otros que piensan que el mercado tiene aun combustible para seguir al alza un tiempo. Yo estoy en este segundo bloque.

Por supuesto que no es descartable una marcha atrás importante, o incluso una corrección técnica, que podría surgir como consecuencia de cualquier evento geopolítico más o menos importante, y que sería incluso sana para poner algunas valoraciones en su sitio; permitir una reorganización de portafolios; y en definitiva dar un cierto respiro. Pero con independencia de eso, me parece que existen muchas razones para pensar que el mercado tiene aún recorrido al alza.

Quizás estén cansados de oírmelo, pero el “crecimiento global sincronizado”, que registra el mundo los últimos tiempos, y que pasa, por supuesto por Estados Unidos, pero además por Europa, Japón, China, y una buena parte de mercados emergentes, es sin duda un fundamental poderoso para dar combustible al mercado. El Banco Mundial revisó al alza la semana pasada su pronóstico de crecimiento mundial para 2018 hasta un 3,1%. Y un dato que expresa muy bien esta situación: se espera que en 2018 solo haya en todo el mundo, seis países en recesión, el numero más bajo en 40 años.  Por otro lado, y aunque varios de los grandes bancos centrales del mundo, que han estado inundando de dinero el planeta estos últimos años para hacer frente al pobre crecimiento económico, han empezado y seguirán los próximos meses reduciendo esa aportación, lo cierto es que la liquidez global es aun bastante grande. Es decir hay todavía mucho dinero buscando donde colocarse, y eso favorece a los mercados.

Dicho lo anterior tenemos amenazas geopolíticas, que van de la disfuncional Casa Blanca estadounidense, a los nacionalismos europeos, pasando por elecciones que siempre introducen incertidumbre y que en un momento dado podrían hacer descarrilar ese panorama tan optimista que les describía mas arriba. Pero incluso ahí, es absolutamente objetivo, que los mercados los
últimos diez años se han hecho cada vez más independientes de ese tipo de amenazas, y que aunque las registran, y “utilizan”, cuando ya son un hecho, tienden a restarles atención durante los prolegómenos. Por todo lo anterior y si el escenario no se ve perturbado por algo muy distinto a lo que tenemos ahora mismo ante nosotros, la buena marcha de los mercados, -por supuesto con las rotaciones y los vaivenes propios de este tipo de situaciones-, creo yo que tiene aún un buen recorrido por delante. Feliz Semana.

Domingo, 07 Enero 2018 15:44

WALL STREET Y EL “RIESGO TRUMP”

Wall Street, -o sea el mundo del dinero y los negocios globales-, que es tremendamente pragmático y no tiene color político -más allá claro está, de aquel que le permite sacar algo concreto en cada momento-, ha vivido este primer año de la era Trump, de espaldas a todo lo malo, negativo o peligroso  que salía de la Casa Blanca, y solo ha tomado de la misma lo que podía convenirle.

Los principales índices bursátiles han cerrado con incrementos entre el veinte y el treinta por ciento, porque los mercados -como les he contado aquí los últimos doce meses-,  se han enfocado principalmente en los buenos fundamentos de esta economía, y en el crecimiento sincronizado global, que ha sido la gran noticia económica de 2017. Pero es que además y pese a que algunos bancos centrales han empezado ya a reducir liquidez, la misma es aún muy alta, y favorece la alegría de los mercados. Vamos que hay mucho dinero buscando donde colocarse. Y finalmente además como digo, Wall Street desde que llegó Trump a la Casa Blanca, decidió que su foco se colocaba solo y exclusivamente en dos aspectos: buscar una reducción de regulaciones, y un recorte de impuestos. Ambos objetivos son de los pocos que ha cumplido Trump en 2018, y por lo tanto, Wall Street tiene la sensación de haber jugado la partida especialmente bien.

Así que lo dicho, satisfacción y fiesta en estos primeros días de 2018, en los que los récords de los mercados han seguido ahí, incluido el que el Dow Jones ha alcanzado los 25.000 puntos. Pero, también por primera vez, Wall Street -insisto el dinero y los negocios internacionales-, empiezan a estar más y más preocupados en sus conversaciones de trastienda, con el riesgo, que la actual Casa Blanca pueda suponer los próximos meses.

Es cierto que ninguna de las abundantes bombas activadas por la Administración Trump, han estallado aún, - y es de esperar que no lleguen a estallar nunca-, pero ciertamente están ahí. No ha estallado la guerra comercial con China, que el candidato Trump voceó por todo el país. Trump a su llegada al poder metió el rabo entre las piernas y eso ha sido positivo. Cometió eso sí una equivocación política, y económica a medio y largo plazo monumental, saliéndose del Acuerdo Transpacífico, y dejando a China el campo libre para convertirse en líder de la región más poblada y con más futuro del mundo, pero más allá de eso no puso en marcha ninguna de sus amenazas proteccionistas.

Está por ver que pasará con la “bomba NAFTA”. Salirse o destruir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte sería un desatino de consecuencias nefastas. Es de esperar, que ahí también la amenaza no pase de la retórica, pero tardaremos aún unos meses en saber si es así o no. Y que decir de la amenaza bélica y nuclear con Corea del Norte, un despropósito tan solemne que tendría consecuencias impredecibles,  o de la torpe política hacia Iran, que ya esta empezando a causar quebraderos de cabeza a muchas empresas. En definitiva el “riesgo Trump” está ciertamente ahí, y aunque Wall Street, -por ahora-, cree que podrá ser contenido, y quedarse solo con los positivos, debe ser algo a mirar de cerca en 2018. Feliz Semana.

Lunes, 01 Enero 2018 17:02

2018: CONTINUIDAD, PERO PRUDENCIA

En este 2018 recién comenzado podemos esperar mas de lo mismo, tanto en los mercados, como en las principales economías del mundo. Al menos en los primeros seis meses. Luego el panorama podría volverse mas volátil. Pero como digo de entrada, nada hace suponer que el crecimiento global sincronizado que disfrutamos en las principales economías del mundo últimamente, vaya a sufrir ningún cambio, y tampoco los Bancos Centrales de esas principales economías van a abandonar sus políticas de ayuda a la liquidez mundial. Si bien es cierto que en algunos lugares, -afortunadamente y porque sus economías están más sólidas-, esas ayudas están empezando a retirarse, pero de forma muy gradual, con una gran parsimonia que no supone trauma alguno en sus respectivas economías. Ese es el caso de la Fed estadounidense,  que comenzó el proceso de normalización hace ya tiempo, o del BCE de la Union Europea, que tiene planificado irlo reduciendo, pero con gran suavidad, en 2018.

Con ese escenario prolongándose al menos la primera mitad de 2018, los mercados van a seguir comportándose, de forma muy similar a lo que hemos visto en 2017, incluso en algunos mercados como el estadounidense, no son descartables tirones hacia arriba, como consecuencia de un invierno más frío de lo normal, que con el gasto en combustible y compras de retail, podrían evitar el ya casi tradicional bajón del PIB del primer trimestre de cada año. A parte de que el grupo de particulares y corporaciones que han salido beneficiados con los “cortes de impuestos Trump-Republicanos”,  es de suponer que coloquen una parte de sus nuevos dineros en las bolsas. 

Por esa razón los mercados de este país a corto plazo pueden incluso ver un empujón. Pero la fiesta podría empezar a nublarse a mitad de año, cuando esos cortes de impuestos empiecen a estar suficientemente estudiados y analizados, y veamos con precisión sus consecuencias. Y no solo del aumento temerario y gratuito que suponen para la deuda, -en un momento en que no eran necesarios-, sino de incluso problemas constitucionales, por la discriminación que implican para Estados como New York o California, que por supuesto van a recurrir judicialmente lo que consideran un agravio comparativo sin precedentes históricos. 

Pero es que además la propia carencia de sentido y propósito que esta en la esencia de un corte de impuestos hecho deprisa y corriendo, pasara factura incluso, a algunas corporaciones importantes. Como todo el mundo sabe, las corporaciones de este país, aunque sobre el papel pagan un 35%, gracias a las abundantes deducciones y excepcionalidades que presenta el sistema impositivo del país, no han llegado a pagar nunca mas allá del entorno del 20%. Es decir que para muchas de ellas este nuevo escenario debe ser convenientemente analizado, antes de saber si ayuda, o por el contrario, incluso las perjudica. Veremos como acaba esa película. 

La gran consecución legislativa en 2017, del tándem Trump-Republicanos, es un galimatías considerable, que mas allá de pagar los servicios prestados a sus respectivos donadores en determinados Estados, y ramas de actividad vinculadas con la vieja economía, no tiene ni pies ni cabeza. Y cuando eso se vaya haciendo mas evidente y difícil de esconder debajo de la mesa, -que sucederá sin ninguna duda-, el mercado puede empezar a reflexionar en una forma mas negativa. Pero como digo, eso tardara aun unos meses, y por lo tanto mi recomendación, es que sigan “bailando”, pero que estén atentos a la melodía que va tocando la orquesta, para que si es posible ustedes abandonen la pista  un poco antes de que la misma, pare  de tocar. ¿Me explico?. Porque lo hará en algún momento. Feliz 2018!!!!!

Lunes, 25 Diciembre 2017 17:15

2017: LA “DISRUPCIÓN” CUESTIONADA

Por encima de Trump, Corea, el Brexit u otros desatinos importantes de 2017, lo que me parece a mí más importante a destacar en este año que se acaba, es que 2017 ha sido el año en que hemos empezado a cuestionarnos seriamente el futuro de algunas “disrupciones sonadas” de los últimos tiempos, como Uber, Bitcoin, o algunas de las principales redes sociales.

Terminamos 2017 con una sentencia en Europa sobre Uber, que parece absolutamente de cajón, pero que hemos tardado en leer en blanco y negro:  “Uber no es ningún avance tecnológico, ni disrupción de ningún tipo. Es una red de taxis con una aplicación, punto”. O sea que tendrá que regularse, pagar impuestos y seguros a sus empleados, al menos en Europa y luego poco a poco imagino que en todo el resto del mundo, como lo que es. Es decir eso que han dictaminado esos tribunales europeos: una red de taxis y transporte como cualquier otra, que se distribuye a través de una aplicación, -muy simple por cierto- , de internet. Todo lo demás es lo que en inglés denominamos B.S. (caca de vaca). Es decir un rollo patatero, para inocentes, que hace multimillonarios a un grupito de listillos, mientras el pueblo soberano cree que esta ante la nueva tecnología “mundo-mundial-colectiva”. 

Algo parecido está en la aureola que rodea al Bitcoin. Nada que decir a cerca del avance de los sistemas de pagos digitales que son el presente y el futuro y todo lo que tiene que ver con las distintas técnicas y tecnologías de pagos a través de teléfonos inteligentes y monedas digitalizadas. Con todo eso, no solo no tengo ningún problema, sino que me parece que es el futuro y todo el sistema financiero debe volcarse sobre el tema. Pero de ahí a que unos listos llamen a uno de esos productos Bitcoin, que lo pongan en escena con marketing de bombo y platillo, y que nos hablen del mismo como una “moneda” o una “divisa” en el mismo nivel del dólar, el euro, o el oro. Pues como que no. De nuevo: B.S. Al igual que Uber, en el caso de los taxis, en los pagos y las divisas, la digitalización es el futuro, pero no puede tomarse la parte por el todo. Y el Bitcoin si no tiene detrás nada que lo respalde, lo regule, lo apuntale, mas allá claro, de otro grupo de listos como los citados más arriba, haciéndose multimillonarios en cuatro días, gracias a la complacencia de una audiencia deslumbrada por los reflejos de las cuentas de cristal de su marketing global, pues como que atención, mucha atención, con el futuro de semejante engendro.

Finalmente foco a las redes sociales. ¿Desde cuando resulta que tu pones un anuncio en CNN y tienes que cerciorarte de que lo haces dentro de lo establecido por la ley, y si resulta que lo pones en Facebook estás fuera de cualquier regulación?. Pues de nuevo: B.S. Mirad chicos. Facebook es un medio de comunicación online más poderoso que ningún otro medio convencional de información, y lo que anuncia o dispersa a través de sus “tuberías”, debe estar igualmente supervisado o controlado, que lo que ocurre en cualquier otro medio de comunicación .

La excusa de que se trata de una “red social” de intercambio entre particulares, es un rollo patatero que en 2017, afortunadamente ya hemos empezado a tener claro el suficientenúmero de ciudadanos, como para ir parando que  esa supuesta “disrupción imaginativa”, se nos lleve por delante la independencia de poder elegir sin interferencias a nuestros representantes políticos.

A partir de ahora, como esa sentencia de Uber con la que afortunadamente ha terminado el año, y con la que yo empezaba esta columna, va a ser tiempo para ir poniendo a cada uno en su sitio, dentro del paisaje de empresas supuestamente “revolucionarias”. Algo que será muy saludable para evitar burbujas como las del internet “también muy imaginativo y rompedor” de finales de los noventa que arruinó a tanto pardillo. ¿Recuerdan?. Feliz Navidad y Próspero 2018.  

 

 









 
 
 

 

Domingo, 17 Diciembre 2017 18:27

“TAX CUT”, MERCADOS, Y ECONOMÍA

Si no hay sorpresas de último momento -que todo es posible en la vida-, parece que la bancada republicana en ambas cámaras del Congreso aprobará esta próxima semana el “tax cut”. Ese esperado recorte de impuestos, que esta economía en este momento no necesita -porque crece bien, estamos en pleno empleo y no hay ninguna crisis por delante-, pero que aumentará peligrosamente la deuda del país, hipotecando el futuro, y sin acometer la reforma en profundidad y seriedad que hubiese sido deseable. Una vez que el regalo a una parte de los donantes del partido quede establecido por ley, -digo lo de “una parte’, porque está limitado geográficamente y por actividad, un auténtico escándalo-, empezaremos a oír al partido republicano, “que hay que recortar las prestaciones sociales, porque no hay dinero en las arcas públicas”, y bueno no habrá dinero en las arcas públicas, como consecuencia de esta decisión de estos días.

Esa es la secuencia de acontecimientos que no hace falta ser profeta para anticipar. Y todo lo anterior, - es decir la deuda, el malestar de las clases medias y menos favorecidas, y una ley hecha deprisa y corriendo llena de incongruencias y torpezas-, no favorecerá a la marcha de esta economía en el medio y largo plazo. Pero, la buena noticia es que en el medio y largo plazo todo lo hecho ahora -cómo no-, podrá ser revertido -y lo será con seguridad-. Y en el corto plazo, pues la buena noticia es que a los mercados, aunque este “tax cut” no va a producirles ninguna euforia histórica, ciertamente les sentará bien. Eso es seguro. Así que tranquilidad en el frente con sus inversiones. A nadie le amarga un dulce, aunque a medio plazo se nos quede pegado como grasa en la cintura y tengamos que hacer ejercicio, o quizás hasta liposucción. Pero de momento al mercado, que un sector de particulares que invierten en el mismo, se encuentre con un regalo adicional en sus bolsillos, no le vendrá mal, todo lo contrario. Y las corporaciones, aunque es tremendamente confuso, para muchas de ellas, qué tanto van a salir ganando, -o perdiendo-, con esta ley hecha deprisa y mal.

En el caso de las que se vean con una extra liquidez con la que no contaban, pues ciertamente no se van a poner a construir nuevas fábricas y nuevos puestos de trabajo para producir productos o servicios que no vayan a tener demanda, pero lo que sí harán será recomprar sus acciones y aumentar dividendos, y eso es bueno para los mercados. Por todo lo anterior mi acercamiento en el corto plazo para los mercados es ciertamente positivo, aunque sin grandes euforias -celebración moderada-. Y para la economía, ciertamente en los próximos uno o dos años, beneficio en buena medida de contagio de este tema de los mercados, -me sumo a la estimación de la Fed de ver en dos años algo asi como un 1,4% de incidencia hacia arriba es decir 0,7% anual. Y a medio y largo plazo, lo que les decía más arriba. Es decir problemas con la deuda. Pero eso podrá obviamente ser revertido sin tardar demasiado, cuando de verdad, demócratas y republicanos tengan que sentarse a hacer una verdadera reforma del código impositivo de este país -que se necesita-, pero que lamentablemente no ha sido lo que bajo la estaca de Trump, han cocinado en las cavernas del Congreso -sin luz ni taquígrafos-, los republicanos que actualmente están sentados ahí. Feliz Semana.

Lunes, 11 Diciembre 2017 19:12

LA COMPRA DE AETNA POR PARTE DE CVS

Con un panorama público en lo referido a salud ciertamente vergonzoso, -pensar que el país mas rico del mundo no puede cubrir la salud de sus ciudadanos como lo hacen todo el resto de los países desarrollados del mundo, y muchos en vías de  desarrollo, es escalofriante-, el sector privado estadounidense esta intentando ser imaginativo y salir al paso de esa carencia de cobertura de salud, que afecta a tanta gente en este país, y de la que son responsables un ejecutivo insensible al tema, y un partido mayoritario en las dos Cámaras,-el republicano-, al que la cuestión de cobertura de salud publica, preocupa poco o nada. 

Dicho lo anterior empresas como Amazon o grandes cadenas de distribución de medicamentos como CVS, están dando pasos importantes que pueden ser relevantes en ese tema de cobertura de salud y ciertamente en la industria vinculada con ese objetivo. El pasado domingo la cadena de farmacias CVS, anuncio la compra de la aseguradora de salud Aetna por 69.000 millones de dólares, una operación gigantesca en tamaño, pero también  promovedora de cambios importantes. 

CVS que tiene 10.000 establecimientos en el país, con esta alianza con Aetna podría convertir esas tiendas en dispensarios médicos de primer nivel, para temas de prevención y salud no demasiado graves, algo que ya han empezado a hacer estas cadenas de farmacias en Estados Unidos, pero en una escala aun muy menor. Es ya habitual el ponerse las vacunas de la gripe o temas parecidos en estas farmacias, pero el unir la farmacia a un gran proveedor de servicios medicos como Aetna, puede dar una velocidad y un músculo distinto a esa transformación. La compra de CVS no se hará efectiva hasta mediados de 2018, pero una mayoría de analistas no ven  problemas en el tema de regulación, al tratarse de dos negocios muy complementarios.

En el mismo orden de cosas, y ante esa impresentable falta de responsabilidad del sector publico por resolver el tema de la salud de sus ciudadanos. Amazon es otra de las empresas que lleva meses estudiando entrar en la distribución de productos farmacéuticos. Obviamente con la intención de hacerse competitivo via precios, como ya lo ha hecho recientemente en el tema de distribución  de alimentos frescos, - compra de Whole Foods-. El objetivo de Amazon tiene mas complicaciones legales, pero muestra en todo caso por donde van las cosas. Feliz Semana. 

Domingo, 26 Noviembre 2017 16:12

EL CAMBIANTE COMERCIO DE EE.UU.

Si  visitan New York  las próximas semanas, podrán ver algunas de las más grandiosas y lujosas decoraciones de los grandes almacenes míticos de esta ciudad en toda su historia, que esta temporada “tiran la casa por la ventana”, para atraer al público. Y donde aparte de comprar, lo que se ofrece es esa “experiencia”, que tanto valoran las generaciones másjóvenes: luz, música, ambiente festivo, y sí, también mercancía a un precio atractivo. Lord&Tylor ha aumentado el número de escaparates decorados y lo mismo ocurre con el mítico Saks 5th Ave. que este año ha conseguido un espectáculo de iluminación y música que uno no se cansa de ver. Sencillamente magnífico. Y como digo, todo en un titánico intento para conseguir que el llamado sector de “ladrillo y mortero”, -vamos las tiendas físicas-, puedan continuar su existencia frente a la ofensiva cada vez más poderosa de las ventas online.

Según datos de Adobe System Inc este “Black Friday” se vendieron más de 5.000 millones de dólares online, un 17% más que en 2016, y para el “Cyber Monday”, lo esperado son 7.000 millones adicionales. La velocidad a la que crece la venta online es prodigiosa, y aunque los retailers tradicionales se han ido reinventando y haciéndose un hueco digital,-especialmente interesante lo avanzado por Wal-Mart-, el rey de la fiesta es indiscutiblemente Amazon,  que se lleva 42 centavos de cada dólar gastado online.  Fantástico también el avance de la compra a través del teléfono. Este último Black Friday el 54% de todas las transacciones digitales se ha hecho a través de teléfono inteligente.

¿Quiere lo anterior decir que el comercio con espacios físicos está acabado?, pues no, definitivamente no. Solo necesita actualizarse, hacerse más atractivo para el público como “experiencia”. Es decir conseguir que ir a un comercio merezca la pena por el ambiente que se respira en el mismo. Como digo estas navidades ese objetivo está omnipresente en todos los grandes almacenes de New York. Y también en muchas medianas y pequeñas tiendas, que están intentando sorprendernos con éxito. El propio Amazon tiene claro que el “ladrillo y mortero” no está acabado y por eso, está cuidando tanto sus nuevos establecimientos físicos -toda una experiencia su tienda en el Time Warner Center de Colombus Circle-. El tráfico comercial total del país este fin de semana, en relación con el de hace un año ha bajado un 1%, lo que a la vista de lo que se esperaba, es todo un éxito. Por eso, una vez más, y pese a lo que pueda parecer, estamos en tiempos de cambio, pero no en el fin de nada. Podremos seguir yendo “de comercios”. Feliz Semana.







 
 
 

 




 

 

 
 

 

 
 
 


 



 


 



 

"Creemos firmemente que la forma de crear más trabajos de calidad y fortalecer la economía no es mediante reducciones de impuestos para los que más tenemos, sino invirtiendo en el pueblo americano". Así se lo han expresado literalmente en una carta a Trump, 400 millonarios y multimillonarios de este país, decentes e inteligentes, que no ven en este momento, el punto de ir a un corte de impuestos para los que mas tienen, aumentando el déficit del país sin razón, cuando la economía crece sostenidamente, estamos en pleno empleo, y lo que hace falta son inversiones publicas en salud, educación, e infraestructuras.

Vamos que lo que hace falta es un estado, un gobierno inteligente que recaude dinero y luego lo invierta en mejorar transporte, cobertura universal de salud y educación adecuada para las necesidades del siglo XXI. La gente inteligente con dinero, - que es afortunadamente la mayoría-, tiene claro eso, y además ve un peligro, una temeridad tremenda en lo que el tenebroso tándem “Trump-Partido Republicano” está “cocinando” en relación con el corte de impuestos. Que por supuesto no beneficiara en absoluto a la clase media, -la perjudica directamente en los estados mas ricos y con mas población-. Se trata de una receta perfecta para agrandar la brecha entre ricos y pobres, y por lo tanto para poner en serio peligro la estabilidad del sistema. Eso es lo que saben esos decentes e inteligentes 400 millonarios y multimillonarios estadounidenses, que han escrito a Trump esta semana.

“El recorte es absurdo. Según los republicanos no nos podemos permitir gastar más dinero público, pero sí reducir los impuestos a los más ricos. Esto no tiene sentido”, ha dicho Bob Crandall, antiguo presidente de American Airlines y uno de los firmantes de esa carta. El tema es ciertamente de “juzgado de guardia”. Los republicanos que cuando no tienen mayoría en el Congreso o no están en la Presidencia, corren a llenar el país de grandes contadores colocados en plazas y carreteras que asustan mostrando a la gente de a pie a que velocidad aumenta la deuda del país por segundo, -seguro que los conocen de alguno de sus viajes por aquí-, pues bien esos alarmantes contadores de como aumenta la deuda, que pagan distintas organizaciones conservadoras, desaparecen en su practica totalidad en cuanto se tiene un Presidente y un Congreso republicano dispuesto al “cut, cut, cut” para los que tienen mas . Especialmente indecente, es  haber conseguido que la gente sencilla de este país, pida a gritos que “hay que retirar el Impuesto a la Muerte”, - asi se lo han metido en la cabeza y bautizado desde el complejo de comunicación conservador de este país”, y asi hablan del impuesto gente y familias, a las que su sueldo no les llega a fin de mes. Lo gritan en los mitines de Trump: ¡“No al impuesto a la muerte”!, ¡“No al impuesto al la muerte”!. Pues bien obviamente no creo que esa gente sepa, que el denominado “Impuesto a la Muerte”, o mejor ese impuesto de sucesiones, aplica solo a solteros cuando reciben como herencia mas de 5,5 millones de dólares, y a parejas, cuando reciben mas de 11 millones. Ah! Y sólo por encima de esas dos cantidades, hasta esos dos importes no hay carga de ningún tipo. La medida si se termina aprobando, beneficiara al 0,02% de la población. ¿Qué tal?. Absurdo, pero es lo que hay. Feliz Semana.








 
 
 

 




 

 

 
 

 

 
 
 

Domingo, 12 Noviembre 2017 15:56

LA INDECENTE CHAPUZA DEL “CUT, CUT, CUT”

Estoy convencido de que Wall Street, -o sea el mundo global de las inversiones y los dineros-, esta lleno de gente decente e inteligente, que tiene claro que hace falta una reforma impositiva, que ponga más dinero en los bolsillos de la clase media al tiempo que se torna mas exigente con la rentas más altas, para evitar un aumento de la deuda del país. Warren Buffett lo expresó muy bien cuando dijo que resultaba injusto, que su secretaria tuviera que pagar un porcentaje impositivo sobre sus ingresos, más alto que el suyo. Pero ese no es el caso de lo que prepara esta Casa Blanca.

El actual sistema impositivo estadounidense grava con mas fuerza los ingresos del trabajo que los del capital, y ciertamente beneficia  a la franja con mayores ingresos, -el 0,2% que se beneficiaria de la reforma en el impuesto de sucesión-. Por eso la chapuza que se esta cocinando entre el ejecutivo de Trump y el disfuncional Congreso de mayoría republicana en ambas Cámaras, el mejor resultado que puede tener es descarrilar. Como por cierto es muy probable que ocurra, como viene ocurriendo con la totalidad de los intentos de reforma emprendidos por el tándem ejecutivo-legislativo que sufrimos.

Las dos versiones que se manejan ahora mismo para la reforma o el corte de impuestos en la Casa de Representantes y en el Senado, tienen los suficientes problemas como para que eso sea así. Desde los agravios comparativos con los Estados mas ricos del país, -que verían como sus ciudadanos se ven privados de desgravaciones clave-, al alarmante incremento que supondría para la deuda del país en los próximos diez años, -del entorno de los dos millones de millones de dólares, en las estimaciones mas optimistas-. 

La propuesta actual favorece indecentemente a las rentas más altas. Es mala para la clase media, y hasta es dudoso el beneficio que tendrían las corporaciones, porque aunque sobre el papel pagan un 35% de sus ingresos, en la práctica nadie paga mas del 20%. Con lo que son muchas las corporaciones que eluden pronunciarse aún sobre los borradores actuales, hasta que no estén mas claras todas las deducciones. Necesitamos una reforma impositiva, a poder ser bipartidista,  y que beneficie a la clase media, al consumidor de este país, que son dos tercios de esta economía, no un “regalo” para el 0,2% de la población. Aunque en ese colectivo estén algunos de los donadores de Trump, empujando el “Cut, Cut Cut”, que no ven por cierto el peligro para el sistema capitalista, de continuar haciendo mas profunda la diferencia entre multimillonarios y gente “de a pie”. Feliz Semana.