Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com
Domingo, 15 Abril 2018 18:59

MNUCHIN: “EXPERTO EN FICCIÓN”

Steven Mnuchin, el Secretario del Tesoro del Gabinete Trump, ese señor que se hizo fotos con su señora, cuando firmo la primera tanda de dólares que le correspondía firmar por el cargo que ostenta, -no se si recuerdan-. Pues bien ese señor, siempre me ha parecido un hombre con buen ojo para la ficción. La elección de películas en las que ha decidido poner su dinero como productor , -una actividad que le ha reportado grandes beneficios a lo largo de su carrera-, ha sido casi siempre especialmente exitosa, -incluida la “Wonder Woman” de este último verano-. Pero su ojo para la predicción  económica no esta al mismo nivel.

Para justificar el “corte de impuestos” hecho antes de Navidad, -ya saben el “regalo” que Trump hizo a sus donantes y que ya ha empezado a causarnos problemas a todos con la proyección de un déficit fiscal disparado que asusta a cualquiera-, Mr.Mnuchin dijo que “el crecimiento de los próximos diez años sería de una media del 2,9%”,  “y que ese crecimiento compensaría los ingresos que obtendría el erario publico”. Vamos que no teníamos que preocuparnos, porque aunque el estado iba dejar de ingresar 150.000 millones de dólares cada doce meses, ese tema quedaría compensado, con una economía más dinámica, que aumentaría lo que pagan los contribuyentes, y eso equilibraría las cuentas. Demasiado futuro condicional.

Un exceso de fantasia, que la Oficina de Presupuestos del Congreso, -una entidad técnica y bipartidista, que estudia este tipo de cosas-, se ha encargado de desmontar esta pasada semana, mostrándonos un panorama bastante más sombrío que el descrito por Steven Mnuchin, en el que esta economía los próximos diez años crece  una media de 1,9%, es decir un punto menos por año de lo anticipado por Mnuchin, y bueno, para hacer la historia corta, se acumula un déficit fiscal  que para el año 2027 superara los 27 millones de millones de dólares. Una herencia que los millennials no van a agradecer.

El tema se las trae. La Administración Trump y el partido Republicano que la ha promovido, -con ese mediocre Paul Ryan, que ahora se va por la puerta de atrás “con la tarea hecha”, y que  aterrizara  en alguna actividad de cabildeo que haga fácil su existencia económica  futura, no lo duden-, ha cumplido lo prometido a sus donantes, -que no a sus votantes-. Y eso si, nos deja a todos los estadounidenses, una “empanada” económica fenomenal, en la que ahora el capitulo siguiente será oir a su partido, “que no hay dinero para las pensiones y la salud, y que hay que privatizar esos servicios”. Vamos un escándalo. Una vergüenza como la copa de un pino, dicen en mi tierra, consecuencia de una gestión fiscal sin escrúpulos.

El senador republicano Bob Corker, que después de muchas dudas aireadas por todos los medios de comunicación, voto a favor del corte de impuestos diciendo que lo hacia creyendo  “que el déficit no se iba a disparar”, ha dicho literalmente esta semana que, "If it ends up costing what has been laid out here, it could well be one of the worst votes I've made”. (vamos “que si termina costando lo que se dice ahora, habrá sido uno de los peores votos de su historia”). Pues sí Corker, prepárate para tener ese título colgado de tu pared. Y Steven Mnuchin, no hagas nada al respecto, porque el título que cuelga de tu pared hasta la fecha:  “Experto en Ficción”, solo sigue acumulando puntos y ganando brillo y esplendor. Feliz Semana.

 

 

 

 

Domingo, 08 Abril 2018 16:03

TRUMP: ¿PRESIDENTE PRO-BUSINESS?

Esta semana Lawrence Summers, en su día Secretario del Tesoro estadounidense, Rector de Harvard y desde luego nada sospechoso de ser una fuerza anti-capitalista o anti-empresarial, dijo a Fareed Zakaria en CNN, que la arremetida de Trump contra Amazon, es impresentable y ciertamente una venganza personal contra Jeff  Bezos, dueño del Washington Post, -cuya línea editorial no gusta a Trump- obviamente. Y dijo literalmente que la actuación del actual Presidente, es un “jihad” contra la empresa,” al estilo de lo que en su día hizo Benito Mussolini”. Afirmaciones duras para criticar la descabezada actuación de Trump contra Amazon, que ha hecho que bajase su acción casi un 10% la semana pasada. Trump está ya haciendo daño a esta bolsa y a esta economía. Y el tema es para preocupar.

El conglomerado mediático conservador que sigue defendiendo a capa y espada todo lo que hace o dice Trump -y que aunque está bajando su audiencia, sigue manteniendo un gigantesco poder sobre parte de la opinión pública de este país-, cuando se trata de analizar temas económicos, recurre a analistas y expertos siempre escorados políticamente hacia su línea ideológica. Y bueno, en esa defensa imposible de muchas de las medidas económicas sin pies ni cabeza que está poniendo en circulación la Administración Trump, (tarifas, guerra comercial, proteccionismo….),  se oyen con frecuencia dos afirmaciones que son especialmente incorrectas.

La primera es que Trump es un presidente “pro-business”, o sea un presidente que “viene bien” a la empresa. Quienes hacen esa afirmación parten de la premisa  falsa, de que para un presidente es bueno tener experiencia como empresario, algo que como mínimo es discutible, si uno hace balance de cómo ha sido la historia de este país y sus presidentes exitosos y no exitosos. Pero es que además, lo que conviene saber es que Trump no ha sido nunca un empresario exitoso.

La historia de Donald Trump es la de un empresario “sobrevividor”, que ha estado en continua bancarrota desde finales de los ochenta, pasando del negocio del real estate, al de los casinos, las publicaciones de libros basura, (“Cómo hacerse rico”, “Cómo negociar con éxito”….), su aparición en “talk shows” de todo tipo (explotando una virtud que ciertamente tiene, es muy simpático y muy buen comunicador). Y viviendo luego por años, de licenciar su nombre en países que no lo conocían demasiado bien, aterrizando finalmente en un reality TV show, de regular éxito, “The Aprentice”, que pagó sus facturas los últimos años, (2004-2017). Pero ¿un empresario de éxito?. ¿Un empresario del que los estudiantes de escuelas de negocios deben aprender algo?. Pues no, eso francamente no.

La otra afirmación, que precisamente estos días esos analistas y expertos traen con frecuencia a su conversación, para echar una mano al Presidente  con el tema de la guerra comercial con China y los aranceles,  es la de “su valor como negociador”. “No va en serio, solo está negociando hábilmente”, dicen. Y bueno eso es aún más chistoso que lo de ser “pro-business”. Porque haber escrito un libro lleno de lugares comunes y de teorías pasadas de moda sobre la negociación, al igual que el otro citado arriba de “Cómo hacerse rico”, (ya pueden imaginar por el título), pues no es precisamente una carta de presentación muy allá, como autoridad en la materia.

Quiero decir que el valor académico aportado por el libro de Trump al arte de negociar no lo ha convertido precisamente en libro de texto en las universidades. O sea, que no imagino a los alumnos de Harvard, -de los que fue rector Lawrence Summers-, estudiando negociación, con el librito de Trump. Ni por cierto a Jeff Bezos leyendo el manual de “Cómo hacerse rico” de Trump. ¿Ven mi punto, no?. Pues Feliz Semana!!.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Domingo, 01 Abril 2018 15:59

PRIMAVERA EN WALL STREET

No creo que haya terminado para nada el periodo “Bull” de estos mercados. Creo que aún tiene cuerda para un buen rato. Por supuesto que se han corregido ya algo estas bolsas, y se corregirán  más, aprovechando cualquier nuevo evento -seguramente político, y seguramente con Trump como protagonista-, pero eso es positivo. Las valoraciones de las acciones se hacen más racionales,  y se producen trasvases de dinero de unas empresas a otras, que, con frecuencia, son consecuencia de una reflexión más ponderada.   

¿Y por qué creo eso?. Pues por algo que les he contado muchas veces en esta columna. Wall Street es global. Lo que ocurre en estas bolsas refleja sobre todo, cómo van las principales economías del mundo, y ese mundo económico global sigue manteniendo un muy saludable tono de crecimiento sincronizado, que no hemos visto en mucho tiempo, y que aún tiene piernas. Vamos, que aún tiene duración. Y esta economía,  pues también sigue con buena salud, a pesar de las torpes decisiones de política de la Casa Blanca,  que tendrán su incidencia negativa a medio, y sobre todo largo plazo, si no se cambian antes -algo que se puede hacer y ese es otro positivo-.

Las fuertes caídas y recuperaciones de estas bolsas últimamente están haciendo, y harán aún más una reorganización de valores al alza y valores en baja. Y no lo duden, de nuevo y a pesar de los coletazos dados por la economía del pasado, la ganadora es la economía del futuro. Especial mención hay que hacer en este momento a la “revisión a fondo”, sobre las llamadas redes sociales, su utilidad, sus sistemas de seguridad y control, su sometimiento a una regulación que nos permita dormir tranquilos en lo referido a intimidad, y por supuesto hasta qué punto alguna de ellas es un monopolio.  Que lo alucinante es que nadie se haya percatado hasta ahora. 

Por otro lado y en este ejercicio de racionalización, conviene que dejemos de juntar peras con manzanas. Por ejemplo mejor no utilizar mucho el acrónimo FAANG, (Facebook, Apple, Amazon, Netflix, Google), utilizado solo porque las empresas citadas en el mismo subían todas de valor muy deprisa. Eso seguramente se ha acabado. El potencial de ascenso de valor que tiene Netflix no tiene nada que ver con el “calvario” que tiene por delante Facebook. Vamos que como decía al principio es momento de hacer diferencias. El periodo “Bull” no ha terminado, hay primavera en Wall Street, pero en esta fase se requiere más sofisticación en la elección. Feliz Semana. 

Domingo, 25 Marzo 2018 15:16

FACEBOOK TIENE QUE DAR LA CARA

Pues sí, esta vez parece que no tendrá escapatoria. Facebook tendrá que dar la cara. Como sabéis quienes seguís esta columna, hace tiempo que vengo ocupándome de la fuerte irresponsabilidad que repetidamente viene mostrando Facebook cuando se trata de dar explicaciones sobre sus distintos manejos de bases de datos ligados a sus negocios publicitarios, y su repetida “gran cambiada”, a la hora de hablar de sus responsabilidades como medio de comunicación, que transmite noticias y contenidos de todo tipo y condición, sin someterse a los controles o reglas que están en vigor, para otros medios de comunicación.

El escándalo de Cambridge Analytica -un cliente de Facebook que recibió información confidencial de 50 millones de estadounidenses, utilizada luego para manipular su voto durante las últimas elecciones, en el ojo del huracán de la trama rusa-, ha puesto difícil las cosas a la empresa de Mark Zuckerberg. Facebook tiene que proporcionar total y absoluta transparencia sobre todos los datos de sus clientes que facilita/vende a terceros. El negocio de Facebook está justo en eso. La plataforma es gratis, todo el mundo -nunca mejor dicho, todo el mundo-, puede usarla gratuitamente, pero Facebook rastrea los gustos y preferencias de sus usuarios en la red, y luego vende bases de datos con esos gustos y preferencias a todo aquel que paga -al parecer-, porque la historia de los rusos, o de Cambridge Analytica tiene todo que ver con eso. Y sencillamente no es de recibo. Facebook debe tener bien regulado, “qué” vende sobre sus clientes, “a quién”,  y “para qué”. Debe tomar responsabilidad total de ese proceso que le deja mucho dinero, y del que debe apartar una parte para control. No puede estar haciendo negocio con espías rusos o pederastas, y luego decir que no lo sabía lo que pasaba.

Pero además es obvio que los gobiernos deben regular su actividad. Más aún, deben empezar por plantearse la condición de prácticamente monopolio mundial que está alcanzando sin que casi nadie repare en ello, -obviamente sí los chinos, que han prohibido Facebook en China-, pero  poco más.  Facebook necesita ahora,  primero darnos todas las explicaciones sobre su funcionamiento de venta de bases de datos. Después obviamente debe someterse como mínimo a la misma regulación y control a la que están sometidos todos los medios de comunicación que distribuyen noticias y contenidos de distinto tipo. Y finalmente debe ser  bien analizada y vigilada esa potencial posición de monopolio, que sobre todo si no está bien regulada, puede llegar a ser muy peligrosa. Feliz Semana.

Domingo, 18 Marzo 2018 16:08

TRUMP: CAOS INNECESARIO

Es importante destacar que la Administración Trump recibió en enero de 2017 una economía de Estados Unidos en excelente estado de salud. Con un crecimiento económico moderado pero sostenido, pleno empleo, una inflación bajo control, un déficit razonable y una política monetaria dirigida por Janet Yellen, predecible y tranquila, que permitió a la Federal Reserve iniciar sin aspavientos su proceso de normalización -subida suave de tipos-, ya en diciembre de 2015.

A lo anterior hay que añadir que el entorno global presentaba -y sigue por ahora presentando-, un panorama de crecimiento sincronizado pocas veces visto en las últimas décadas. Algo tremendamente positivo. Y todo eso ha tenido obviamente un reflejo en las bolsas de comercio de medio mundo, y en concreto en las de Estados Unidos, dándonos unos meses con ganancias excepcionales. En el caso de Estados Unidos, además siguiendo con un periodo “bull”, o de alzas continuadas, que ha cumplido nueve años hace unos días -el pasado 9 de Marzo-. El segundo periodo más largo de estas características de la historia, y que ha acumulado en este tiempo una subida del 325% para las acciones del S&P500.

Aunque los tuits y las mentiras de Trump se han apuntado cuantos éxitos ajenos de la economía y los mercados le ha dado la gana en los últimos catorce meses que lleva en la Casa Blanca, lo cierto es que poco, o nada tienen que ver esos éxitos, con nada salido de esa caótica y mediocre Administración / reality show de tercera fila, que sin embargo ya tiene ciertamente la medalla de oro de haber llenado precisamente esta economía y estos mercado de incertidumbres y estropicios, que no estaban en la hoja de ruta de la Administración anterior.

Torpemente Trump se salió el primer día que llegó a la Casa Blanca del tratado TPP Transpacífico. Un tratado que exitosamente se ha firmado recientemente en Chile -dediqué a eso mi anterior columna-, y que fue una equivocación estratégica política y económicamente, que sin duda nos perjudica, y perjudicará a todos los estadounidenses. Además marcó también desde ese primer día su postura pro-vieja economía anti cuidado del medio ambiente, desregulando medidas relacionadas con vertidos tóxicos, y saliéndose del Acuerdo de Paris, entre otrosdesatinos destacados. Otra torpeza, además de social, económica. Después ha venido su recorte de impuestos para unos pocos -que no la reforma tributaria que se precisa-, algo que esta economía no necesitaba en este momento y algo que sin embargo desequilibrará la deuda pública, -ya lo está haciendo-, y obligará al estado a endeudarse más.

Además, y con una medida gratuita por aquí y otra por allí sin demasiada reflexión previa, ha ido enmarañando la política de comercio exterior estadounidense y el diálogo internacional sobre ese importante tema (Nafta, aranceles, China,  etc, etc…..), y bueno como guinda, y por un “no se sabe qué”, no renovó el mandato a Janet Yellen. Una presidenta de la Fed excelente, sencillamente perfecta para el cargo que desempeñaba. Pues bien, la despide y pone al frente a Jerome Powell, de quien hay que esperar, que sea también un buen presidente -y seguramente lo será-, pero el mercado con toda razón, tiene sus incertidumbres al respecto. Es decir el mercado ahora necesita pruebas de que eso será así. Nadie lo dice abiertamente, pero todo el mundo lo piensa. Ya saben el mundo del dinero.

El escenario absolutamente bajo control que la Administración Trump recibió hace catorce meses ha introducido una serie de desequilibrios y caos innecesarios, y el cómo pueda evolucionar ese nuevo escenario económico estadounidense en uno o dos años es ahora mucho más incierto que entonces. Y como digo, el mercado con toda razón, quiere estar seguro, de si Powell podrá navegar por este nuevo oleaje con la sabiduría suficiente.

Esta semana Powell tiene el primer capítulo de esta nueva historia. Como está más que anticipado, subirá los tipos de interés un 0,25%, pero sobre todo en su comparecencia pública deberá trazar y explicar formalmente cómo ve las cosas. Y cómo piensa lidiar con este nuevo escenario de innecesarios desequilibrios económicos, creados por la Administración Trump en tan solo catorce meses.  Interesante momento. Feliz semana.

Domingo, 11 Marzo 2018 14:35

TPP: GANADOR. TRUMP: PERDEDOR

Paradójicamente este pasado jueves, y al mismo tiempo que en Chile se firmaba el TPP, Tratado Transpacífico de Comercio. Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, (CPTPP), es su nombre completo, que firmaron once países, Australia, Brunei, Canada, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, y Vietnam, Trump firmaba la medida presidencial de imponer aranceles de 25% a la importación de acero y 10% a la de aluminio. Una de las primeras sandeces que hizo Trump al llegar a la Casa Blanca, fue precisamente decidir su salida del TPP. Una equivocación histórica gigantesca, política y económicamente. Que obviamente habrá que intentar subsanar cuando termine este “reality show de tercera fila” que es Washington en estos momentos.

Mientras en Santiago de Chile se consolidaba,-sin Estados Unidos-, el tercer tratado comercial mayor del mundo, que agrupa a 500 millones de consumidores y el 15% del mercado mundial, en una región que crece aceleradamente y esta llamada a tener aun mucha más importancia de la que ya tiene hoy, en la capital del país más rico del mundo Washington, Trump tomaba medidas para intentar hacer florecer la industria del acero y del aluminio en Estados Unidos, cerrando fronteras, o haciendo más difícil de cruzarlas, a los que pueden vendernos acero o aluminio de igual calidad, más barato. Vamos tomaba otra medida más, -de las que ya nos tiene muy acostumbrados-, caracterizada por ser un intento de volver al pasado.

La gran desgracia de tener en la Casa Blanca a alguien como Trump, es precisamente esa, Trump es un representante de la vieja economía, le interesa volver a fabricar grandes cantidades de acero y aluminio dentro de esta país, no por casualidad, sino porque esas son industrias que hacen un uso intensivo de combustibles fósiles. Y todo va en el mismo paquete: Me salgo del TPP, me enfrento a la globalización, me hago proteccionista, defiendo la industria del carbón y las viejas energías fósiles, -que son las de mis amigos, mis donantes-, y rechazo todo lo que tenga que ver con el futuro, energías renovables, cuidado del medio ambiente. Nos salimos del acuerdo de Paris, y autorizo una conducción de petróleo de norte a sur del país, relajo regulaciones de vertidos nocivos. Hago más fácil la vida a una serie de industrias.  El plan esta en marcha.  Toda una serie de despropósitos, que al final del día, son sobre todo opciones de un perdedor. La economía , el mundo va en dirección de apertura comercial y globalización económica y cultural. No lo duden: El TPP es ganador. Trump, perdedor. Feliz Semana.

 

Domingo, 04 Marzo 2018 16:44

TRUMP: POLÍTICA ECONÓMICA ESTÚPIDA

Es sin duda la principal característica de todo lo hecho por Trump desde que ha llegado a la Casa Blanca en materia de política económica: sus decisiones son profundamente estúpidas. Es decir torpes, no inteligentes.  Fue torpísimo aquello de salirse del TPP , (Tratado Comercial Transpacífico),  en los primeros días de su mandato, dejando via libre a China para que sea ese país quien reorganice la política comercial futura de la region mas poblada del mundo. Lo fue también, su retrograda posición con todo lo que tiene que ver con medio ambiente, industria de energías renovables y cambio climático,    -decididamente Trump ahí prioriza el favorecer a cuatro amigos de la vieja economía del carbón y las energías fósiles en detrimento de potenciar la industria verde del futuro, que es la que genera y generara mas puestos de trabajo estas próximas décadas-. Y fue otro despropósito soberano, el arrancar ese discurso y medidas racistas y xenófobas anti-inmigrante, que ya han empujado a muchas mentes brillantes y muchos trabajadores valiosos, -a todos los niveles-, a abandonar este país. Sin hablar del apresurado “regalo de navidad”, del corte de impuestos. Un chanchullo hecho rápidamente y mal, sin luz ni taquígrafos, que no es ciertamente la reforma tributaria que este país necesitaba, sino solo una forma descarada de “agradecer los servicios prestados” a algunos de sus donadores, además de la medida clave que recalentara esta economía sin necesidad, aumentara la deuda, y provocara vientos de recesión en uno o dos años más, -si no tomamos antes alguna medida que lo evite-.

Pues bien a todo el cumulo de estupideces económicas anteriores, esta semana Donald Trump ha anunciado otra más, que puede ser la guinda del pastel económico tóxico de su primer año en la Casa Blanca: Esta decidido a imponer tarifas, aranceles de importación al acero y el aluminio, un 25 y 10 por ciento respectivamente. La medida debe aún ser refrendada/firmada esta próxima semana, pero el anuncio el jueves pasado ha tenido ya su repercusión, -negativa obviamente-, en el resto del mundo y en los mercados.

Lo que al parecer no sabe Trump, -ni su mediocre equipo-, es que hacer algo así, es sobre todo dispararse en su propio pie. Vamos que el país que más perjudicado saldrá de una medida de estas características, -y no digamos de una potencial “guerra comercial”- , será sin duda Estados Unidos. No les voy a contar aquí nada que no sepan ya, y no hayan oído o leído estos últimos días. Pero la idea más elemental es que Estados Unidos es el país que más integrado está, en esa cadena global de funcionamiento creada las últimas décadas, y el que más se beneficia de la misma, y alterarla con este tipo de obstáculos tendrá su repercusión.

Pero estamos en un momento de sinrazón tan disparado, que Trump ha tuiteado estos días, “que las guerras comerciales, son buenas y fáciles de ganar”,  y que le gusta “gestionar en caos y eso es positivo”. Vamos sandeces soberanas de  manual barato y anticuado de gestión, que podrían funcionar para la audiencia de su show de tercera fila en la tele, pero que no funcionan cuando salen de la boca o la escritura del Presidente del país, -hoy por hoy- más poderoso del mundo.

Este país gracias a su potente e independiente y globalizado tejido corporativo,  y a sus instituciones lo aguanta todo, hasta una combinación de Casa Blanca y Congreso tan profundamente disfuncional como los que tenemos hoy. Y les vuelvo a contar que yo soy optimista con el país y la evolución de todo lo que tenemos ante nosotros. La economía sigue estando bien y los fundamentales aun no se han deteriorado. Pero si el cumulo de estupideces sigue aumentando a la velocidad con la que lo esta haciendo últimamente, el mercado no va tener mas remedio que acusarlo, como hemos visto que se ha visto obligado a hacerlo estos últimos días. Feliz Semana.  

Domingo, 25 Febrero 2018 15:48

EL COMPLICADO RETO DE WALMART

Como ya conocerán probablemente, las acciones de Walmart cayeron el pasado martes al presentar sus resultados del ultimo trimestre, como no lo hacían desde octubre de 2015,  -más de un 9% en un solo día-, dejándose 25.000 millones de su valoración. La razón principal de esa reacción fue la sorprendente caída de las ventas online durante ese periodo. Walmart que viene creciendo prácticamente un 40% cada trimestre en en este apartado,     -que supone menos  del 3% de sus ventas totales, vamos que necesita acelerar a lo grande ahi-, pues resulta que solo creció un 23%, en precisamente el trimestre en el que la gente hace más compras online.

Además de esa razón, parece obvio viendo los números de Walmart que sus márgenes van teniendo, -y tendrán-, problemas  cada vez más serios a futuro. Esa producción de muy baja calidad  que compraban por años en países del tercer mundo y luego podían vender a muy buen precio aquí en Estados Unidos, encoge día a día. Y esa política laboral de sueldos, también bajísimos, que han hecho por años que muchos de sus empleados tuviesen que recurrir a vales de alimentos del estado,  es algo con poco futuro. Sus costes irán al alza día a día y bajarán sus márgenes de ganancia. 

Walmart ha sido por mucho tiempo el perfecto ejemplo de la empresa del pasado, de un tipo de retail que tiende a extinguirse, por multiples razones, que van desde el  cambio de gustos de la clientela, a la racionalización de sus conductas de compras. A la gente empieza a gustarle comprar menos cosas pero de mejor calidad. Vamos a primar calidad  en lugar de cantidad,  y competir con Amazon, -que es el perfecto ejemplo de empresa del futuro-, es un reto que no digo que no pueda aceptarse, pero que se antoja dificilísimo para alguien como Walmart.

Y por si fuese poco todo lo anterior, Walmart, a pesar de los esfuerzos que viene haciendo últimamente con su mayor énfasis en la sostenibilidad y los productos naturales, arrastra una imagen de empresa antigua/vieja guardia, que va a exigir que se reinvente a lo grande. Resulta bastante cómico cuando uno lee esos artículos de la pelea entre Walmart y Amazon en el mercado online. Como les contaba al empezar esta columna, las ventas online de Walmart son ahora mismo de menos del 3% de su total, y sigue teniendo un serio problema con llegar al segmento de jóvenes y profesionales con mayor poder adquisitivo, que son los que más utilizan la compra por esa via. Así que como digo digo, reto complicado el de Walmart. Feliz Semana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si las turbulencias que llevamos viviendo en estas bolsas desde el viernes 2 de febrero hasta hoy se caracterizan por algo, es sobre todo por la rapidez con la que hemos tocado mínimos, y la velocidad con la que hemos recuperado otra vez el tono. La corrección técnica del 10% alcanzada hace solo días, ha sido ya contrarrestada en dos terceras partes esta última semana. Vamos que si todo sigue asi, enseguida vamos a estar donde estábamos antes de comenzar febrero.

Eso lo que quiere decir es por un lado, que las turbulencias y la volatilidad volverán al mercado en cualquier momento con cualquier nueva o vieja “excusa”. Pero a su vez, que los fundamentales económicos de esta economía y de las principales del mundo, y los resultados empresariales, respaldan la idea de una bolsa que tiene aun mucho recorrido por delante.

La economía estadounidense, europea, japonesa, china y de muchos países emergentes más, va bien, y las empresas muestran ese dinamismo, con cifras de ventas e ingresos que en el último trimestre superan de media en un 6% y 18% respectivamente lo que habían hecho en idéntico trimestre de hace doce meses.

Las preocupaciones técnicas principales aludidas por los analistas para ir a la corrección de estos días pasados: una inflación que podría ir creciendo más  de lo esperado y quizás una mayor agresividad de la Fed en su subida de tipos trazada para 2018, son dos excusas bastante débiles, porque primero la inflación esta subiendo pero hoy por hoy dentro de los parámetros que la Fed encuentra apropiados. Van a tener el tema monitorizado, pero por ahora esa no es una preocupación, como tampoco parece haber un plan que lleve más lejos la anunciada subida de los tipos de interés en este año, de tres o cuatro veces un 0,25%. Vamos que como excusa para corregir es más fuerte el incluir algún ingrediente de tipo incertidumbre política. Aunque en ese capítulo, estas bolsas han dado repetidas pruebas de que cuando vienen mal dadas, su foco se pasa con exclusividad a los fundamentales, y la Casa Blanca y su caos, queda marginada, haciendo ciertamente muy poco daño a estos mercados. Habrá seguro momentos en que eso se haga mas difícil de mantener en esos términos, -la evolución de la trama rusa es el gran tema-, pero Wall Street, que es global y cada día más pragmático, vive bastante bien de espaldas a esos problemas, aunque como digo podrían ser sus próximas “excusas” favoritas para nuevas turbulencias. Feliz Semana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

Domingo, 11 Febrero 2018 18:42

LAS BUENAS Y MALAS NOTICIAS DE WALL STREET

Voy directamente al punto principal: Tranquilidad. No se pongan nerviosos, lo ocurrido desde el viernes 2 de febrero hasta la fecha es una corrección de mercado sana, que viene muy bien a estas bolsas. Las valoraciones empezaban a estar altas  y el mercado llevaba tiempo buscando una excusa aceptable para hacer justo lo que esta haciendo estos días. Así que aprovechen para recomponer sus portafolios, si tenían algo en mente, pero no se pongan nerviosos, ni cambien sus decisiones de inversión  a largo plazo. Nada fundamental ha cambiado en los mercados estadounidenses desde que ha comenzado febrero, ni en los globales. Los fundamentales de la economía estadounidense y mundial siguen siendo los mismos, y ese es un tema lo suficientemente importante para llevar en una u otra dirección cualquier decisión. Esta es una buena noticia.

¿Por qué entonces esta corrección justo ahora?. Bueno pues porque finalmente el mercado ha encontrado un conjunto de “excusas”, lo suficientemente fuertes para justificarla. La economía estadounidense y global lleva gozando un crecimiento sincronizado no conocido en mucho tiempo, guiado además por  hábiles decisiones monetarias en los principales centros económicos del mundo, que a lo largo de todo 2017 ciertamente hacían difícil introducir malas vibraciones a medio y largo plazo, que es lo que necesita el mercado para iniciar este tipo de periodos de corrección. Pero la aprobación del desafortunado “Corte de Impuestos” del tándem Trump/Republicanos, unido al cambio de presidencia de la Fed, sucedidos en las ultimas semanas, son dos circunstancias lo suficientemente relevantes, como para inducir que las cosas, aunque no estén mal ahora, puedan ir mal en el medio y largo plazo. Vamos que los fundamentales siguen bien, pero pueden obviamente torcerse en unos meses.

Si algo no necesitaba esta economía en este momento era un corte de impuestos mal pensado que solo favorece al 1% de la población y a determinadas corporaciones, -ni siquiera a todas-. Un corte de impuestos que como es evidente ya, disparara la deuda, y hará que el gobierno tenga que emitir más bonos de deuda, justo cuando no quieres que el mercado se inunde de ese tipo de instrumentos, porque el banco central esta soltando lastre de su periodo de crisis. Vamos una decisión tan estúpida y torpe, como solo ese tándem de “Casa Blanca reality show de tercera fila”, y un partido irresponsable fiscalmente como es desde hace tiempo el republicano, podían ofrecernos. Esta economía necesita una reforma tributaria inteligente, pactada con los dos grandes partidos y con toda la sociedad, no ese regalo de navidad para unos cuantos, que como era de esperar viene con todo tipo de desequilibrios para la deuda, el mercado de bonos, y la inflación.

Si a lo anterior le sumamos, que por capricho de Trump se cambia la composición de la Fed y se introduce mas incertidumbre sobre como podrán ser gestionados los momentos difíciles monetarios que podrían venir en el futuro. Pues bingo!!!!, el mercado tiene motivos de preocupación de sobra para iniciar una corrección, que como digo, sin embargo, es sana.

Aquí va otra buena noticia para que ustedes fortalezcan un poco más aún su optimismo. La mala decisión de Trump/Republicanos sobre los impuestos, se puede corregir, y se corregirá  a tiempo, no lo duden. Los efectos negativos a medio y largo plazo podrán entonces cambiarse. Y la Fed de Powell, aunque algunos creen que empezara a ‘desregular a lo grande’, espero que estén equivocados. Yo veo algo muy en la línea de lo que ha hecho Janet Yellen. Vamos que con un poco de suerte, la sangre no llegara al rio y la fuerza de esta economía prevalece por encima de una serie de equivocadas decisiones de un equipo ejecutivo y legislativo de bajísima calidad, que no van a hacer ningún bien a esta economía, pero tampoco, -por ahora-, van a “cargársela”. Feliz Semana.